 |
 |
Al Verbo... al «Yo soy»...
Al que perdona y olvida...
Al que me puso en tus manos para que me leas...
A quien estaba al comienzo de todo...
Al Eterno...
A quien pone las palabras en mi corazón y me mueve las manos cuando me siento a escribir...
¿Cómo hacer para gestionar un pasaje al cielo con la seguridad de que no te van a tirar la puerta en la cara? ¿Cómo saber si me espera la mesa servida para comer a Su derecha? ¿Qué tan próximo a Su cabecera voy a estar? ¿Se dirigirá a mí con voz audible, me mirará de vez en cuando? ¿Me va a dar ese abrazo por el cual he orado todos estos años?... ¿No te has hecho esas preguntas alguna vez en tu vida? Me refiero a si, alguna vez, has hecho algo para merecer todo esto.
Pues si no es así, ¡dale una «apuradita»! ¿Qué pasaría si viene Dios a buscarnos y no estamos listos para irnos con Él? La respuesta a todas tus preguntas la vas a encontrar en el rincón más insospechado de tu vida —y el más fácil de encontrar. En ese lugar por el que pasas siempre… al lado de la mesita de entrada, o en el armario donde guardas todas tus negaciones, tus frustraciones, tus sueños no cumplidos, el fracaso y las apariencias que sacas a pasear los sábados en tu auto nuevo.
No te preocupes, yo también caí en eso; es más, caigo aún a cada rato. Lo bueno de todo es que con el Señor, que me salvó, no tengo rollo con pedirle que me levante una y otra vez. Él es fiel, entró en mi corazón y ya no sale más, por mucho que me merezca que se vaya. ¡No se va a ir! Ya soy parte de Su equipo, de Su personal. Voy reflexionando en esto mientras viajo de Miami a Maracaibo.
Quiero estar unos días en Maracaibo para airearme, ya que Miami está lleno de maracuchos. Te cuento el escenario para que veas solamente que un momento de reflexión y de convivencia con el Señor se puede tener en cualquier parte y a cualquier hora. Sepan que están en mis oraciones. Pido por ustedes cada mañana para que no pase un minuto más de su vida, perdiéndose de esta maravilla, de este vuelo de pájaro libre… ¡de este síndrome de felicidad incurable que se llama Jesús!
© 2009 por Ricardo Montaner
Publicado en Nashville, Tennessee, Estados Unidos de América.
Grupo Nelson, Inc. es una subsidiaria que pertenece completamente a Thomas Nelson, Inc.
Grupo Nelson es una marca registrada de Thomas Nelson, Inc.
www.gruponelson.com
Todos los derechos reservados. Ninguna porción de este libro podrá ser reproducida, almacenada en algún sistema de recuperación, o transmitida en cualquier forma o por cualquier medio —mecánicos, fotocopias, grabación u otro— excepto por citas breves en revistas impresas, sin la autorización previa por escrito de la editorial. A menos que se indique lo contrario, todos los textos bíblicos han sido tomados de la Nueva Versión Internacional® NVI®
© 1999 por la Sociedad Bíblica Internacional. Usada con permiso.
Diseño: Grupo Nivel Uno, Inc.
Fotografías en el interior por: Raúl Touzon, Héctor Montaner y otros.
ISBN: 978-1-60255-305-7
Impreso en Estados Unidos de América
09 10 11 12 13 QW 9 8 7 6 5 4 3 2 1
|
|
|
|
  |